Amanecer
Una estrella calló del cielo, sin brillo, sin belleza, sin vida.
Resbaló por la espalda del firmamento, acariciándole la nuca.
Rozó la mano extensa de la inminente llegada de la aurora, y me salpicó de lágrimas la cara con su caída silenciosa en el océano.
Buenos días, mundo.
